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CONTAMINACIÓN DEL AGUA

La contaminación hídrica se entiende como la acción de introducir algún material en el agua alterando su calidad y su composición química. ...

domingo, 8 de mayo de 2016

DESARROLLO ECONÓMICO Y PROTECCIÓN DEL MEDIO AMBIENTE


El medio ambiente es un sistema formado por elementos naturales y artificiales que están interrelacionados y que son modificados por la acción humana.  Se trata de todo aquello que nos rodea y cualquier lugar en donde podamos estar.  Los seres vivos, el suelo, el agua, el aire, los objetos físicos fabricados por las personas, los elementos simbólicos así como las tradiciones componen el medio ambiente.

La salud y la calidad de vida de las personas así como la capacidad de generación de riquezas de la sociedad, dependen de la calidad del medio ambiente y de la adecuada conservación de sus recursos.  La dinámica económica de producción y consumo de bienes y servicios acarrea consigo costos ecológicos y ambientales conocidos como externalidades (ejemplos típicos son la extracción de recursos naturales o la emisión de sustancias contaminantes).

Usualmente, las externalidades no se contemplan y en el mejor de los casos, se infravaloran porque en el análisis económico convencional, los residuos no son propiedad de nadie.  Además, la teoría económica clásica, no considera la naturaleza y los recursos naturales como factores de producción.  Sin embargo, la dinámica económica no es un sistema cerrado pues es la naturaleza quien nos suministra los recursos y materias primas al tiempo que es la receptora final de todos los bienes transformados en residuos.

Esta situación plantea la necesidad de internalizar las externalidades.  Es decir, tener en cuenta los impactos ambientales y la destrucción de los recursos naturales por lo que las empresas y los consumidores, deberían incluir los costos ambientales dentro de su contabilidad para mantener la viabilidad no sólo del sistema económico sino también de la vida humana.

Nuestro modelo de crecimiento económico se ha basado en una expansión urbanística acelerada y no armonizada, afectando negativamente nuestro entorno y promoviendo el derroche y la contaminación provocando además flujos migratorios y consecuentemente, asentamientos humanos improvisados y precarios reproduciendo un patrón insostenible que afecta negativamente la calidad de vida de nuestros ciudadanos.

La destrucción del medio ambiente es una de las causas estructurales del subdesarrollo.  Garantizar el derecho de acceso al agua potable, al aire limpio, a la seguridad alimenticia, a la tierra no contaminada[1], a una vivienda digna y a un saneamiento seguro solo es posible si contamos con recursos naturales suficientes y hacemos una adecuada gestión de los mismos. 


Por tal razón, es fundamental que en el proceso de toma de decisiones, los aspectos de protección y adecuada gestión del medio ambiente, tengan igual importancia que la planificación y el desarrollo.  No hacerlo implicará que el país no pueda contar con políticas energéticas, industriales, agropecuarias, de transportes, etc. concebidas como ejes interdependientes del desarrollo nacional.

LA ENERGÍA, EL MOTOR DEL CRECIMIENTO ECONÓMICO

El incremento porcentual del Producto Interno Bruto -PIB- de una economía, se entiende como una mejora del bienestar de la población de un país y consecuentemente, del éxito de las políticas económicas aplicadas por sus gobernantes.



Este planteamiento se asume como verdad incuestionable porque durante los últimos doscientos años,
el crecimiento ha sido prácticamente el único índice considerado. Si la economía crecía, había empleos, más dinero cambiando de manos y mayores cantidades de bienes y servicios siendo intercambiados. 

El crecimiento económico es un paradigma tan asimilado que parecería ser que esto es lo que mueve la economía y no a la inversa.  Sin embargo, pocos consideran las implicaciones de la expansión continua de la economía. El crecimiento es una variable de tipo cuantitativo que implica la existencia de límites biofísicos y disponibilidad de recursos para continuar haciéndolo.

Para que una economía continúe incrementando su PIB, necesita producir una cantidad creciente de bienes y servicios; para lo cual requiere cada vez de mayores cantidades de materia y energía. Esta última básicamente en forma combustibles fósiles. Por tal razón no es el crecimiento económico lo que genera el bienestar de una población sino el acceso a una fuente de energía abundante y barata. 

A partir de la revolución industrial, el acceso al carbón y al petróleo dispararon las transacciones comerciales y permitió el desarrollo de tecnologías basadas en el uso de estas fuentes de energía.  Eventualmente, algunas naciones se beneficiaron de ello y esto repercutió en un mayor bienestar de estas sociedades.

Si vemos la economía como un sistema vivo, podremos aplicar ciertas reglas análogas.  Los sistemas nacen, crecen y se agotan.  Cuando un sistema dispone de “alimento” adecuado y abundante, crece rápidamente y su crecimiento se estabiliza a medida que ese alimento se hace menos abundante hasta que, si lo que alimenta el sistema se vuelve escaso, llega su contracción o desaparición.

El alimento de nuestro sistema económico son los combustibles fósiles. Casi todos los aspectos de nuestra vida están vinculados en mayor o menor grado a ellos y hay que tener en cuenta que son un recurso finito y no renovable en escalas cortas de tiempo por lo que en un momento u otro se agotarán.

La actividad económica de producción y consumo, demanda cada vez más recursos, sin tomar en cuenta que muchos de estos no son ni infinitos ni renovables siendo esta a su vez, la fuente del deterioro ambiental que vivimos.

El crecimiento económico no son solo cifras frías, también es necesario considerar factores como:
1.  El agotamiento de los recursos (combustibles fósiles y minerales)
2.  Los impactos ambientales causados por la extracción y uso de los recursos (incluyendo la quema de los combustibles fósiles)
3.  La tremenda influencia que ejercen sobre las condiciones económicas, los mercados financieros caracterizados por la especulación que produce booms y quiebras y por lo tanto no permite el equilibrio del sistema.
4.  La acumulación de deuda que tiene el potencial de generar gran inestabilidad política y miseria humana.

El crecimiento económico solo puede mejorar la calidad de vida de una población hasta un punto el cual, una vez superado, genera deterioro de la calidad de vida pues los costos del crecimiento son mayores que los beneficios que reporta.  Esto se conoce como la teoría del punto umbral.

Los costos no son únicamente los de producción y amortización de capital sino también las externalidades derivadas de la producción y el consumo.  Nos referimos a aspectos como la contaminación incluyendo la del propio cuerpo humano ya que, tarde o temprano, es un precio que también habrá que pagar.

LA BIOMASA PERMITE GENERAR ENERGÍA Y CONTROLAR LAS EMISIONES DE GASES EFECTO INVERNADERO

El origen de la biomasa es muy diverso: deshechos animales, restos agrícolas y forestales, madera, residuos sólidos urbanos, efluentes de la industria agroalimentaria, etc. por lo que las operaciones y los tratamientos que se hacen para su aprovechamiento son diversos.   Se considera biomasa a toda la materia capaz de producir energía.
Suele contener largas cadenas de compuestos volátiles con moléculas de tipo CO2, CO y H2 que son precisamente las que le dan el poder calórico.  Por su origen tan diverso, para su aprovechamiento, es necesario realizar una o varias operaciones previas como las siguientes:
-     transporte traslado del lugar donde se genera a las instalaciones donde puede ser aprovechado
-     almacenaje su acumulación en un depósito para un uso posterior
-    homogeneización consiste en la aplicación de diferentes procesos (triturado, secado, astillado, mezclado, etc.) para darle condiciones similares de humedad, composición, granulometría, etc.
-     densificación como su nombre lo indica se le da mayor densidad a la biomasa.  Esto facilita tanto el transporte como el almacenamiento al tiempo que consigue combustibles con un alto peso específico

En líneas generales, los procesos de tratamiento y aprovechamiento se pueden dividir en tres grandes grupos:
-   procesos físicoquímicos: mediante el cual se alteran las características del material como pueden ser la:
hidrogenación; en la cual se obtienen hidrocarburos de los desechos orgánicos
hidrogasificación; mediante el cual, se convierte el estiércol en metano y etano, al someterlo a presiones elevadas.
Prensado; con el cual se pueden obtener aceites vegetales.  Otras formas de prensado son el briquetado y el paletizado, con las que se consiguen características uniformes de forma y tamaño que permiten un uso mas eficiente.
-   procesos termoquímicos: en los que se produce la descomposición térmica de la biomasa.  ejemplos de este tipo de tratamiento son la:
combustión, es decir la quema de vegetales y desechos orgánicos para producir calor.
gasificación; es un proceso en el que un sustrato carbonoso (residuo orgánico) es transformado en un gas combustible de bajo poder calorífico, mediante una serie de reacciones que ocurren a una temperatura determinada en presencia de un agente gasificante (aire, oxígeno y/o vapor de agua ).
pirólisis; es la descomposición térmica de materiales que contienen carbono, en ausencia de oxígeno. Tal es el caso del carbón sólido utilizado como combustible
Todos estos tratamientos sirven para generar electricidad ya por su uso directo como combustible o integrando un ciclo de vapor en el circuito de combustió.
-   procesos bioquímicos: en los que la materia orgánica se degrada mediante el uso de microorganismos dando lugar a productos con interés energético.  Tal es el caso de:
la fermentación bacteriana mediante la cual se obtiene alcohol a partir de granos y desechos vegetales. en la cual se aprovecha el calor que se obtiene de la descomposición de las bacterias
la digestión anaerobia en la cual, la materia orgánica se descompone en inorgánica en presencia de bacterias que no requieren oxígeno produciendo el gas metano que se puede utilizar para calentar agua y para cocinar.

Se dice que la combustión de la biomasa tiene un efecto neutro sobre el balance de emisiones de CO2 ya que estas emisiones, se corresponden con una cantidad equivalente de CO2 capturado con anterioridad por las plantas mediante el proceso de la fotosíntesis.  Es decir, el CO2 es reabsorbido durante el crecimiento de las plantas y por lo tanto no se incrementan los niveles de este gas en la atmósfera.

DÓNDE SE PUEDE EXPLOTAR LA ENERGÍA GEOTÉRMICA

En nuestro planeta existen lugares reconocidos por su gran actividad geotermal. El más extenso de ellos es el llamado “Cinturón de Fuego del Pacífico”, una zona de 40.000 kilómetros en forma de arco que corona al océano que le da su nombre. Chile es uno de los países que está inserto en este circuito de fuego, lo que posiciona a nuestro país como un territorio de gran potencial para la generación de energía geotérmica.
Chile tiene más de 150 volcanes activos y un número equivalente de centros volcánicos inactivos que muestran actividad geotérmica. Existen dos
zonas volcánicas principales dentro de los andes chilenos: la Zona Volcánica Norte (17ºS - 28ºS) y la Zona Volcánica Centro-Sur (33ºS - 46ºS). En la actualidad, la Cadena Andina representa una de las provincias geotérmicas sin explotar más grandes del mundo.
La energía geotérmica ha sido usada a gran escala desde comienzos del siglo XX en Italia, y principalmente en áreas volcánicas tales como Islandia, las Filipinas, Nueva Zelanda y algunas regiones de California.

En América Latina también se ha comenzado a explorar la geotermia como una fuente confiable de energía.


ENERGÍA GEOTÉRMICA

 ¿Qué es la energía Geotérmica
La energía geotérmica es la que produce el calor interno de la Tierra y que se ha concentrado en el subsuelo en lugares conocidos como reservorios geotermales, que si son bien manejados, pueden producir energía limpia de forma indefinida.

¿Cómo se forma?

La corteza terrestre no es lisa, está dividida en ocho grandes placas y más de 20 placas más pequeñas que se mueven y empujan unas a otras lentamente, a unos 5 a 10 centímetros al año, que es más o menos a la misma velocidad con que crecen tus uñas.
Cuando las placas se juntan, una puede deslizarse bajo la otra, permitiendo la generación de magma que, en ocasiones, puede llegar a la superficie generando volcanes. En la mayoría de los casos, el magma no sale al exterior, pero es capaz de calentar grandes zonas subterráneas.
Esta fuente de calor, el magma, es uno de los principales elementos de un sistema geotermal, pero hacen falta dos más para generar un reservorio: un acuífero y un sello. El acuífero es una formación rocosa permeable, es decir, que permite que el agua u otros fluidos las traspasen. Y el sello, es otra capa de rocas, pero impermeable. Estos tres elementos deben ir montados uno sobre el otro, la fuente de calor, encima el acuífero y sobre ellos, la tapa. Es como una olla a presión.
Entonces, imagina esto. Llueve. El agua se desliza por la superficie terrestre y penetra hacia el subsuelo a través de las fallas y rocas fracturadas, que funcionan como verdaderas cañerías. El agua queda atrapada en los acuíferos, por donde va circulando y calentándose, pero no puede salir al exterior en su totalidad, porque está cubierta por una capa de roca impermeable que le impide su paso. Cuando estas condiciones se dan, estamos frente a un reservorio geotermal.
Los geiseres y las aguas termales son algunos ejemplos de lo que sucede cuando parte de estas aguas calientes o vapor salen a la superficie. Al igual que en nuestra olla, es posible que parte del vapor se escape de la tapa, aunque a temperaturas muchísimo más altas, superior a los 150°C, y eso los convierte en una enorme fuente de energía.

En algunas ocasiones, no existen fuentes de agua natural (como lluvia o nieve) para generar este circuito. En ese caso, se puede inyectar el agua de forma artificial, y el fenómeno que se producirá es el mismo.

¿QUÉ PAÍSES SON LÍDERES EN LA IMPLANTACIÓN DE ENERGÍA EÓLICA A NIVEL MUNDIAL?




La potencia eólica instalada en el mundo al cierre de 2015 superó los 400.000 MW instalados, según estimaciones provisionales de la consultora Navigant_BTM, que prevé que crecerá más del 40% hasta 2019, cuando sobrepasará los 600.000 MW.

España ha sido uno de los países pioneros y líderes en el aprovechamiento del viento para producir electricidad. Treinta años después de instalarse el primer aerogenerador en el país, España consiguió ser el primer país del mundo en el que la energía eólica fuese la principal fuente de generación eléctrica durante un año entero (en 2013, con el 20,9% de la producción total), lo que le sitúa también como un país muy avanzado en las soluciones tecnológicas que permiten su integración en red.

Aunque la implantación eólica se ha ralentizado en los últimos años, España sigue siendo, con unos 23.000 MW instalados al cierre de 2015,  el segundo país europeo por potencia eólica operativa después de Alemania ( 43.723 MW), y el quinto del mundo, tras China (138.060 MW), EE.UU. (71.000 MW) e India (25.219 MW), según las estimaciones de la citada consultora.  



ENERGÍA EÓLICA



¿QUÉ ES LA ENERGÍA EÓLICA?

La energía eólica es la energía obtenida del viento. Es uno de los recursos energéticos más antiguos explotados por el ser humano y es a día de hoy la energía más madura y eficiente de todas las energías renovables. El término “eólico” proviene del latín “aeolicus”, perteneciente o relativo a Eolo, Dios de los vientos en la mitología griega.

¿CÓMO FUNCIONA LA ENERGÍA EÓLICA?
La energía eólica consiste en convertir la energía que produce el movimiento de las palas de un aerogenerador impulsadas por el viento en energía eléctrica.

CUÁNTA ELECTRICIDAD SE CREA A PARTIR DEL VIENTO EN TODO EL MUNDO?
La energía eólica suministra actualmente más  del 3% del consumo mundial de electricidad y se espera que para 2020 se supere el 5%.  A más largo plazo (2040), la Agencia Internacional de la Energía prevé que la energía del viento pueda cubrir el 9% de la demanda eléctrica mundial y más del 20% en Europa.
La energía eólica representa aproximadamente el 80% de la electricidad que produce el grupo ACCIONA anualmente. En 2014, la compañía produjo a partir del viento un total de 17.482 gigavatios hora (GWh), equivalente al consumo de cerca de cinco millones de personas. Por ámbitos geográficos, el 60% de la producción eólica estuvo destinada al mercado español, con 10.378 GWh, mientras que el 40% correspondió a otros países: EE.UU (2.278 GWh), México (2.174 GWh), Australia (932 GWh), Canadá (516 GWh), Portugal (417 GWh), Italia (239 GWh) e India (226 GWh),como principales mercados.